Sobre la sesión en Las Marianas y los videos editados que están circulando, quiero ser claro: muestran lo que les conviene, no lo que realmente pasó.
Las burlas, provocaciones y faltas de respeto del Secretario del Concejo, Christian De la Cuesta, vienen desde hace meses. Casualmente, desde el día que decidí dejar Unión por la Patria porque no pienso ser cómplice de corrupción ni de decisiones que perjudican a los vecinos.
Ahí empezó la persecución política: del Intendente, del Secretario del Concejo y del bloque que se puso nervioso porque dejé de serles útil.
Sí, así de simple: cuando no les servís más, te quieren destruir.
En la última sesión, el Presidente del Concejo, Leandro Rey, y el Secretario se rieron en mi cara cuando presenté un pedido de informe.
Tuve que pedir Moción de Privilegio para que me dejen hablar, porque si algo saben es que a mí no me calla nadie.
Y como les encanta hablar de transparencia, acá va una: el Secretario del Concejo acomodó a su hermano. Eso también es corrupción, pero ahí nadie dice nada.
Mientras ellos editan videos para armar su novela, yo sigo con la conciencia tranquila.
Los que hoy se hacen las víctimas, ayer fueron los verdugos. Y todos los conocen.
Sí, soy de carácter. Prefiero eso a ser tibio, cómplice o funcional al poder de turno.
Jamás voy a callarme ante la injusticia, la corrupción o la persecución política.
Y lo digo claro: no me pudieron disciplinar cuando me apretaron en privado. Mucho menos ahora, que intentan ensuciarme públicamente.
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Sobre el repudio de Unión por la Patria
El repudio que sacó Unión por la Patria no es institucional: es un ataque político de desesperados.
No les preocupa la violencia, ni la democracia.
Les preocupa que ya no puedan manejarme a dedo.
Y si quieren hablar de repudios, acá están los míos —que sí representan a la gente—:
Repudio que no entreguen las casas.
Repudio la corrupción que todos ven y pocos se animan a decir.
Repudio que el camino de Las Marianas siga sin terminarse.
Repudio las negociaciones turbias que siempre paga el vecino.
Repudio que los empleados municipales cobren sueldos indignos.
Repudio lo mismo que repudia gran parte del pueblo… aunque algunos prefieran callarse.
Que saquen todos los repudios que quieran.
No me van a disciplinar. No me van a asustar. No me van a domesticar.
Ellos se protegen entre ellos.
Yo defiendo al pueblo.

