Ante la creciente preocupación por hechos delictivos, vecinos de la zona decidieron dar un paso más en materia de seguridad y avanzar en la creación de un circuito de prevención comunitaria.
La iniciativa, que comenzó con la instalación de alarmas domiciliarias, fue evolucionando con el tiempo y hoy incluye también un sistema de cámaras conectadas entre sí, lo que permite un monitoreo más amplio y coordinado del barrio.
Según explicaron, el objetivo principal es generar una red de alerta temprana, donde cada vecino pueda advertir rápidamente cualquier situación sospechosa y dar aviso al resto. De esta manera, se busca no solo disuadir posibles delitos, sino también fortalecer el trabajo conjunto y la solidaridad entre quienes viven en el lugar.
Además, destacaron que la organización vecinal resulta clave para complementar el accionar de las fuerzas de seguridad, aportando herramientas que permiten actuar con mayor rapidez ante cualquier eventualidad.
Este tipo de iniciativas refleja cómo, frente a la preocupación por la inseguridad, la comunidad elige involucrarse activamente y construir soluciones colectivas que aporten mayor tranquilidad en el día a día.

