«Se robaron el mástil de la plaza»

En el año 1993, con mi querido y recordado amigo Leonardo Pouysegú, creamos la Revista Boomerang, logrando un éxito inesperado de ventas. Una de las editoriales que publicamos, firmada por Leo en esa oportunidad, fue titulada “Se robaron el mástil de la Plaza Mitre”, hoy denominada San Lorenzo. Lógicamente, era una metáfora.

¿Cuál era nuestra intención? Alertar a las autoridades y a la población, que en Navarro empezaban a suceder hechos delictivos que no representaban la idiosincrasia de pueblo que nos identificaba en ese entonces. Empezaba a existir un recambio y algunas costumbres se iban perdiendo, otras incorporando… Que ya no se robaban gallinas, sino que se comenzaba a violentar cada operación, sin que la mayoría se diera cuenta.
Como hoy no paramos de hablar de Turismo, porque creemos que parte del desarrollo económico de nuestro pueblo estará allí, en ese entonces comenzábamos a mostrar nuestra inquietud por trabajar de lleno en un plan de Seguridad para no llegar al presente que hoy preocupa a tanta gente buena.
Navarro era un paraíso en ese tema, pero algunas hojas del árbol empezaban a secarse y caían dejando una muestra del cambio.
Como es costumbre, la mayoría nos dormimos en nuestras ocupaciones individuales, y los que podían hacer algo no lo hicieron, lo armaron a medias, o lo hicieron mal.
La inseguridad no llega a Navarro porque hubo Gobiernos que no previnieron solamente. Estamos en una Provincia que ha tenido como característica, la de generar hechos delictivos de todo tenor durante décadas. Pero consideramos, que si de verdad, la inversión y las ideas fueran mayores, la situación se puede controlar.
En lo personal no creo que alguien delinque porque le falta trabajo. Creo más en la teoría que le falta educación, en todo sentido, porque mis abuelos con 4° grado tenían incorporada y potenciada la cultura del trabajo. Igual, entendemos que puede haber excepciones, algún caso aislado.
Mi amigo, lamentablemente hoy sin vida, presentó en el Concejo Deliberante un interesante proyecto de Celadores Nocturnos que nunca se tuvo en cuenta, se votó para la foto, pero nada más, como tantas otras cosas.
Deseamos que nadie nos termine quitando esa cualidad y calidad que nos caracterizaba en la región.
Aún estamos a tiempo. Hay gente que, desde la oferta laboral y educativa, con instrucción y esfuerzo tratan de dar oportunidades para que no haya vecinos desocupados, que puedan ganar un peso con su esfuerzo diario y seguir adelante. Pero también están los que no conocemos, que traen lo malo, que nadie los ve, y que, con tecnología, formación profesional, más cuidadores en la calle y con fuerte decisión, se pueden controlar.
Malos habrá siempre. Pillos también. Pero todo puede ser mejor si avanzamos en las obras mayores. En Salud se dio un paso notable. Navarro está mejor que en su historia. La seguridad es un patrimonio que escasea y nos podemos destacar si nos preparamos bien.
La educación no es municipal, por lo tanto, estamos en manos de los que mucho no han hecho y acá dependemos del esfuerzo individual o la suerte.
El trabajo es un tema complicado, porque durante años necesitamos rutas, transporte y energía para que las Industrias se instalen y den oportunidades, pero nadie lo pudo lograr. Por lo tanto, el Turismo y el apoyo que se le pueda dar a las Pymes ya instaladas, podrían ser la salida para empezar a caminar un poco más derecho.

Se habló de un Plan Integral, pero durante años también se habló de lo que nunca vimos. Por lo tanto, no pongo las manos en el fuego por los de arriba, siempre prefiero confiar en los de acá.
Hoy rogamos que con el mismo esfuerzo que se invirtió en Salud, generando apoyo y gratitud en la población, se piense en la seguridad para vivir en un pueblo destacado, que sea el mejor no sólo en el deseo sino en la realidad.

Toto. Dedicado a mi gran amigo Leo Pouysegú, un hombre de trabajo, convicciones, que mereció no digo ser intendente, sino ser consultado y escuchado mucho más.