Jornada “El Desafío Ganadero en la Cuenca del Salado”

La Cuenca del Salado volvió a ocupar el centro de la escena con una jornada que reunió a más de 120 productores, técnicos y cabañeros en la Sociedad Rural de Saladillo. El encuentro, pensado para poner sobre la mesa los desafíos reales del sector, mostró diagnósticos claros y miradas profundas sobre el presente y el futuro productivo de la región.

La apertura estuvo en manos de Gladis Yanzi (Estancias Caraytá) e Ignacio Bustingorri, presidente de la Sociedad Rural de Saladillo, quienes marcaron desde el inicio el espíritu del evento: “Esta región necesita soluciones y decisiones, no discursos lindos.”

A partir de allí, el panel técnico no dejó lugar a dudas.
Guillermo Jelinski puso el foco en la infraestructura hídrica y fue contundente: “Sin obras sostenidas, la Cuenca vuelve a inundarse. Hay que hacer y mantener.”
El especialista en clima Eduardo Sierra encendió las alarmas: “El clima cambió. El productor que no se adelanta, pierde.”
Y desde la mirada productiva, Rodrigo Troncoso dejó la frase que sobrevoló toda la jornada: “La Argentina tiene que producir más… pero sobre todo vender mejor.”

El cierre reunió al panel más esperado, con voces directamente ligadas al trabajo diario del campo: Marcos Pereda, Ricardo Orazi (Cabaña La Pastoriza), Alejandro Aznar (Cabaña La Esencia) y nuevamente Troncoso, aportando su mirada estratégica.
Orazi sintetizó el espíritu de la zona: “En la Cuenca, el toro tiene que trabajar todos los días.”
Aznar sumó perspectiva: “Hay genética para crecer. Lo que falta es previsibilidad.”
Y Pereda reforzó el reclamo gremial: “El productor necesita reglas claras. Cuando están, el campo responde.”

Entre los asistentes destacados, dijo presente el productor navarrense Santos Zuberbuhler, acompañando el debate y aportando su mirada sobre los desafíos productivos de la región.

La conclusión quedó abierta, pero con un mensaje firme: la Cuenca del Salado quiere avanzar, y tiene con qué.