Cuando decimos que el país se construye con argentinos que se esfuerzan, éste es uno de lo miles de ejemplos que existen. Un pibe que siempre la tuvo que pelear de abajo apoyándose en su familia y amigos, hoy, después de una dura pero exitosa carrera en el fútbol profesional, logra el ansiado título de Abogacía, que por estar en el exterior o por no tener el tiempo suficiente en momentos claves, alguna vez tuvo que abandonar.
Hoy, siendo goleador en la Primera B Metropolitana, ya es Director Técnico de Fútbol y Abogado. Además, presidente del Concejo Deliberante.
Nunca pidió nada para conquistar sus objetivos. Se apoyó en sus afectos y su amor propio. Demostró que todo se puede si hay humildad, sacrificio y voluntad de crecer en un país donde una parte redobla constantemente sus esfuerzos y la otra se aprovecha llevándose lo que no le corresponde.
Facundo: desde este humilde lugar nos atrevemos a felicitarte, con la gran esperanza que los tipos como vos se multipliquen en este país y que los que le roban la ilusión a la gente, sean cada vez menos.
Grande Facu, este gol no es de media cancha, es de arco a arco.


