El municipio de Navarro protagoniza un fuerte cruce político-institucional entre el Ejecutivo encabezado por el intendente Facundo Diz y la mayoría de los bloques opositores del Concejo Deliberante, a raíz de una serie de publicaciones oficiales difundidas en redes sociales sobre la situación financiera del distrito.
Lo que publicó el Ejecutivo
A través de infografías difundidas desde los canales oficiales de la Municipalidad, el intendente Diz expuso una serie de datos sobre la ejecución presupuestaria de 2025 y la situación actual. Entre los puntos centrales, el municipio informó que las recaudaciones de tasas cayeron por debajo del 30% de lo esperado, lo que generó una fuerte dependencia de la coparticipación provincial para sostener los servicios. Señaló además que el Concejo Deliberante no aprobó el presupuesto ni la ordenanza impositiva, tanto para 2025 como para 2026, lo que —según el Ejecutivo— impidió actualizar tasas e impuestos y afectó directamente los ingresos municipales.
El municipio detalló que el gasto total del año 2025 ascendió a más de $17.659 millones, distribuidos principalmente en personal municipal, contratación de terceros e insumos, y que parte de ese gasto superó el presupuesto aprobado, motivo por el cual solicitó al HCD la convalidación de esas partidas excedidas. También difundió una comparación en la que mostró que para 2026 el rubro «Conducción Superior» —es decir, la Intendencia— crecería un 502% respecto al año anterior.
La respuesta de los concejales
Siete concejales de los bloques UCR-PRO, La Libertad Avanza y Espacio Abierto —Leandro Rey, Lorena Maurer, Florencia Bruno, Ramiro Castellari, Soledad Lozano, Leonardo Benítez y Horacio Rodríguez— emitieron una gacetilla de prensa y publicaron sus propias placas informativas respondiendo punto por punto.
Los ediles cuestionaron el uso de recursos públicos para difundir lo que caracterizaron como ataques al Legislativo, y aportaron sus propios datos. Sostienen que en 2025 la recaudación de tasas superó lo presupuestado, llegando al 107% de lo estimado, y que en el caso del ABL se recaudó un 57% más de lo previsto. Para los concejales, el problema no fue la falta de ingresos sino el descontrol del gasto por parte del Ejecutivo, que siguió gastando por encima de lo disponible y ahora busca que el Concejo apruebe esas erogaciones de manera retroactiva.
Respecto al aumento de tasas propuesto, los bloques opositores advirtieron que el municipio plantea subir las tasas un 100,5% cuando su propio presupuesto prevé un incremento del gasto de apenas el 28,5%, una diferencia que consideran injustificada. Agregaron que no se oponen a aprobar un presupuesto, pero que el ajuste debe recaer sobre gastos superfluos, consultorías y privilegios, y no sobre el bolsillo del vecino.
El fondo de la disputa
Más allá de los números, el conflicto expone una tensión de fondo entre los dos poderes del Estado municipal. El Ejecutivo sostiene que sin ordenanza impositiva aprobada no puede actualizar sus ingresos y queda rehén de la coparticipación. La oposición responde que esa es una excusa para encubrir un gasto que creció sin control, y que el rol del Concejo es fiscalizar, no avalar decisiones ya tomadas.
Los concejales anunciaron que en los próximos días continuarán difundiendo documentación oficial para que los vecinos puedan formarse una opinión basada en datos concretos.
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