Copesna comunica

Copesna – Comunicado

Ante todo, vale aclarar, que Copesna tiene un contrato de concesión Provincial, bajo el Marco Regulatorio para la prestación del servicio de agua potable en la Provincia de Buenos Aires, regido por la Ley 11.820 y su decreto reglamentario 878/03. Este Marco, determina los requisitos que debe cumplir el recurso distribuido.

En este sentido, podemos asegurar que el agua distribuida en Navarro, cumple todos los requisitos determinados, a excepción del ion arsénico, que se aparta del actual valor establecido. En Navarro, desde el inicio de la prestación del servicio, hace más de 40 años, los valores prácticamente se mantienen estables entre 0,08 y 0 mg/litro, siendo aún menor a la normativa actual requiere 0,05 mg/l. De ahí surge que sostengamos que el acuífero no ha cambiado, lo que cambió fue la normativa, que de los 0,10 mg/l que rigió durante décadas, bajó a 0,05 hace unos años y se pretende llevar a 0,01 siguiendo estándares internacionales, aunque no existan casos comprobados de Hacre (Hidro arsenicismo Crónico Regional Endémico), en la Provincia, ni estudios epidemiológicos oficiales que avalen tales decisiones. Aclaramos que los valores en las localidades del interior, Villa Moll, Las Marianas y J.J. Almeyra, cumplen con la normativa.

Más aún, tanto el Código Alimentario Argentino en su artículo 12, como así también el SPAR (Servicio Provincial de Agua y Saneamiento Rural) en sus protocolos analíticos de determinaciones realizadas en agua destinada al Arsénico, expresan que la “autoridad sanitaria competente podrá admitir valores distintos si lo composición normal del agua de la zona y la imposibilidad de aplicar tecnologías de corrección lo hicieran necesario”.

El propio Jorge Strpieski, director del Departamento de Ingeniería Química y Petróleo del Centro de Ingeniería en Medio Ambiente del ITBA y responsable de dicho informe y en virtud de las expresiones que trajo aparejado el mismo, explicó en un reconocido medio nacional, que el Arsénico se presenta en su concentración natural, ya que data de hace unos 40 millones de años, que se forman la Cordillera de los Andes, donde había y formaron los volcanes y las cenizas se esparcieron, llegando incluso hasta las orillas del Océano Atlántico. Esas cenizas se consolidaron, se sedimentaron y formaron lo que es el subsuelo. Con el agua se disolvió el arsénico de las rocas y los minerales, y ahí se mantiene el origen y la presencia del arsénico actual, bajo dos formas inorgánicas: el arsénico 3 (trivalente) y el arsénico 5 (pentavalente), de diferente impacto toxicológico. En este sentido, explicó que el 3 es diez veces más tóxico que el 5 y, aseguró, que en un estudio realizado por el Consejo Federal de Prestadores de Sistemas Sanitarios y AySA, determinaron que en el 90% de los acuíferos de la República Argentina, prevalece la menos tóxico, que es la 5. Asimismo, explicó Strpieski, que según refleja un reciente estudio epidemiológico, “no hay evidencia significativa de efectos adversos en la salud por consumo de agua con arsénico entre 0,01 y 0,05 mg/l, aunque no por esto se debe relajar la vigilancia y el monitoreo”.

En sentido, procederemos a realizar estudios para determinar qué especiación de arsénico tiene el acuífero Pampeano en nuestra zona, del que se extrae el agua que distribuimos.

Por todo esto, apelamos a la cautela a la hora de manifestarse sobre el tema, ya que consideramos que aún hay mucho desconocimiento, y declaraciones del aspecto dentro del contexto que nos ocupa.

No obstante, es una preocupación permanente del Consejo de Administración y, desde hace mucho tiempo, se vienen gestionando ante las autoridades Nacionales y provinciales, encontrar una solución en conjunto a este problema. Recordemos que, a mediados de 2017, tras intensas gestiones iniciadas ya en el año 2009 ante el SPAR, el Organismo inició una obra que involucraba instalar una planta de tratamiento por Ósmosis Inversa, para su posterior inhabilitación por fallas. En el año siguiente se retomó dicho plan de trabajo, se inició el SIRAP de solucione para plantas por la DIPAC, Organismo dependiente del MIySP de la Provincia. La DIPAC, al no tener en el caso del SIRAP un diseño del sistema de distribución de agua de la localidad, resolvió parar el proyecto de forma total, ya que el mismo implicaba volver a iniciar toda la ingeniería del sistema para recién luego avanzar con las licitaciones para asignar presupuesto, lo que tenía un tiempo estimado de entre 5 y 10 años si se tomaba en cuenta el tiempo necesario para las gestiones administrativas.

Recién a finales del 2019, entre gestiones del Municipio y el Consejo de Administración se logró gestionar ante la DIPAC que no se realizara la obra de tipo integral en ese momento, ya que también en esos años se comenzaron a desarrollar plantas compactas para comunidades pequeñas que, en definitiva, resolvían el mismo problema. Y se logró así, que se incluya en el plan de obras 2020 una de estas plantas, con capacidad de tratamiento de 50.000 l/h (que deben mezclarse con el agua que se extrae de las perforaciones existentes para llegar a los niveles de arsénico permitido). Pero como todos conocen, en ese año llegó la pandemia, que produjo el cierre de muchas dependencias del Estado, entre ellas la DIPAC que no se encontraba dentro de las áreas esenciales, por lo que se paralizaron los procesos administrativos de aprobación del proyecto. No obstante, a finales de 2022, el Municipio presentó ante ENHOSA otra nueva obra, no solo la puesta en marcha de estas plantas, sino también un sistema de distribución renovado. Lamentablemente dicho proyecto se vienta con la realidad económica del País del año 2024 y su existencia hoy, ya que el organismo no existe. Hoy por hoy, tal proyecto, a fines de avanzar en la solución definitiva del problema del arsénico, y en un plazo razonable para la población, por lo que es imposible avanzar sobre esta propuesta, no sería suficiente para solucionar la problemática.

Los dotaciones de arsénico, son consecuencias de su composición natural que se encuentra en algunos aspectos físico-químicos, que se determina también por la disolución en agua de ciertos minerales. Y es en razón de ello, que se realizan los ensayos fisico-químicos en forma en laboratorios reconocidos de excelencia. Por otro lado, tanto el ADA como así también otros entes y áreas de gobierno realizan estudios analíticos de la red para garantizar la provisión de agua potable según marco establecido.

Actualmente, y por lo expuesto anteriormente, es que se continúa trabajando en evaluar alternativas definitivas con tecnologías disponibles que permitan garantizar la provisión de agua potable, resultando en soluciones que nos permitan trabajar con tranquilidad por la salud de nuestros asociados. En este sentido, el Consejo de Administración prioriza en este momento de recesión, el seguir gestionando alternativas viables y concretas que en definitiva garanticen la calidad del agua de nuestro suministro.

Desde entonces, Copesna ha sido una institución con total transparencia, informando pública y frecuentemente los resultados de los análisis anuales y poniendo a disposición de los asociados los planes en torno a la necesidad para avanzar al respecto… nunca hemos ocultado el problema.

Claude destacar, que se seguirá trabajando con todas las partes involucradas, COPESNA, Provincia y el Municipio, en la búsqueda de soluciones efectivas y que se puedan perdurar en el tiempo.