30 de abril de 1767: el origen de Navarro, entre defensa y territorio

La historia de Navarro comienza en un contexto adverso. En 1767, una fuerte sequía y las bajas temperaturas obligaron a desplazar el ganado hacia zonas con agua, exponiéndolo y generando preocupación entre los hacendados de la región.

Frente a esta situación, el comandante Juan Antonio Martín, al mando del Regimiento de Dragones Provinciales en la frontera de Luján, impulsó la creación de un punto estratégico de defensa en las inmediaciones de la laguna de Navarro. La propuesta fue elevada al entonces gobernador del Río de la Plata, Francisco de Paula Bucarelli, con un objetivo claro: proteger la producción ganadera y reforzar el control territorial.

Así, el 30 de abril de 1767 se estableció la Guardia de San Lorenzo de Navarro. Este primer asentamiento estuvo conformado por un reducido grupo de milicianos —apenas 16 hombres— con recursos limitados, pero con una función clave: sostener la frontera y dar seguridad a la zona. Con el tiempo, esa pequeña guardia se convertiría en el núcleo inicial del actual pueblo.

El desarrollo continuó en las décadas siguientes. En 1779, el lugar fue reconocido formalmente como Fortín San Lorenzo de Navarro, y hacia 1798 se organizó la autoridad local con la designación del primer alcalde de la hermandad, consolidando así la vida institucional del asentamiento.

Hoy, cada 30 de abril se recuerda aquel hecho fundacional que dio origen a Navarro, una comunidad que nació de la necesidad, la estrategia y la defensa del territorio.