La Ordenanza lo prohíbe. En Navidad se escuchó menos explosión, pero aún se sigue vendiendo y tirando en Navarro .
Hernán Ferrari, director de Bromatología, área de control municipal, señaló que anduvieron toda la noche, pero nadie denuncia seriamente. Todos se quejan en las redes, pero ellos no recibieron más de una denuncia.
Hablaremos en breve con él para conocer más detalles.
Desde organismos de defensa animal y padres de niños con autismo, reclaman conciencia y control.

