Para los que dicen que no hay que ser triunfalistas en el fútbol infantil

admnn17
Por admnn17 octubre 13, 2013

Escribo con todo respeto para los que piensan distinto, para los que saben mucho más que yo, para los que jamás van a aceptar algún concepto vertido desde mi persona…

Algunos padres resaltan que a los niños no hay que presionarlos, que hay que educarlos en un campo de juego, que el triunfo no es lo que debería importar, que lo más significativo es aprender conceptos claros del juego… Bien. Ahora, por qué después le compran los botines de Messi, Cristiano Ronaldo, Tevez o Mascherano… Por qué en sus carpetas o en la pantallas de sus netbooks hay figuras de Maradona, Riquelme, Orteguita…  Esos tipos triunfaron y lo hicieron por hambre de gloria, con miles de presiones, con enormes sacrificios y no tanta felicidad… ¿Nuestros niños aprenden eso con un profe que sólo piensa en ganar? Entonces en casa poco se les ha enseñado…

Por la poca experiencia y formación académica que tengo, debo estar confundido, quizás hay que escuchar a los parlanchines rentados que saben vender su imagen como pocos, pero igual opino que el chico quiere ganar antes de ir a una escuela de fútbol. Estoy de acuerdo con que la formación debe ir pegada al concepto claro del juego, al cuidado del cuerpo, a la vida sana, al respeto por el prójimo, a la técnica, a la diversión y a la formación de grupo. Pero entonces, cuando los pibes den una vuelta olímpica no festejemos a los gritos, llorando, abrazándonos hasta con quien no queremos, o con una cena, porque si se pierde, si no se logra llegar a una final, la cenas no llegan con la misma frecuencia. ¿Miento?

Creo que todos queremos lo mejor para nuestros hijos, pero si deseamos que el chico no piense que el triunfo es lo más importante, no le demos toda la responsabilidad a un profe de fútbol… Y luego, no insultemos al jugador de nuestro equipo que se manda una macana cuando vemos la TV, no nos desgarremos gritando un gol de Messi contra los brasileños y no nos amarguemos cuando quedamos afuera de un Mundial. Porque si lo más importante es otra cosa, entonces no le mostremos al pibe que en los triunfos todos nos abrazamos y en las derrotas bajamos la cabeza y nos marchamos en silencio.

Esto es Argentina, si queremos cambiar el concepto del fútbol y que los niños se diviertan jugando, sin pensar que ganar los desborda de alegría, hagamos lo mismo nosotros para que nos copien. No le echemos la culpa a un entrenador. Un pibe bien formado en casa no es tan permeable en una clase de fútbol.

Comparto que la formación del grupo, el buen trato del balón a través del trabajo para perfeccionar la técnica, el conocimiento del reglamento, la diversión, el enseñar a que la derrota no es el infierno, ayuda a que el niño se proyecte a un mejor futuro, pero levantémoslo y démosle el mismo abrazo cuando gana y cuando pierde, démosle un refrigerio cuando gana y cuando pierde, saquémosle las mismas fotos cuando gana y cuando pierde, digámosle que es muy importante lo que hizo y que estamos orgullosos cuando gana y cuando pierde, hagámosle el mismo regalo cuando gana y cuando pierde… Comprémosle la camiseta del Bichi Borghi o de Fernando Redondo y no la de Tevez o Cristiano Ronaldo… Y luego, cuando hayamos agotado todas las instancias, dejemos que el chico elija.

Si no, parece ser que hay mucha teoría y poca práctica.

Escribo esto porque cada vez que regreso de una final veo las reacciones, en las que me incluyo, donde el inconsciente nos suele traicionar, sobredimensionando lo que muchos dicen que no habría que exaltar.

Los valores deben ser formados en casa, luego está la escuela, finalmente, el profe de fútbol… Y si al fútbol llegan bien armaditos desde los dos primeros lugares, no hay chances de que el pibe sea vulnerado.

admnn17
Por admnn17 octubre 13, 2013