El concejal con mandato cumplido ha manifestado su preocupación por la situación actual del sistema de salud en Navarro y señaló que se trata de una problemática prioritaria para la comunidad. En ese marco, sostuvo que el hospital público se ha visto involucrado en disputas políticas que, según expresó, terminan afectando el funcionamiento del servicio y la atención a los vecinos.
De acuerdo a lo planteado, la politización de la conducción hospitalaria no responde a una cuestión ideológica, sino a un problema de gestión sanitaria. En ese sentido, indicó que cuando las autoridades son designadas por afinidad partidaria y no por criterios técnicos, se generan dificultades como cambios frecuentes en la conducción, falta de planificación, desorden administrativo y conflictos internos.
El concejal con mandato cumplido ha manifestado que la dirección del hospital debería estar basada en la idoneidad profesional y no en criterios políticos, remarcando que la institución debe ser conducida con parámetros técnicos, científicos y administrativos que garanticen continuidad y previsibilidad.
Como alternativa, propuso que el cargo de director sea cubierto mediante concurso público de antecedentes y oposición, con requisitos de formación y experiencia en gestión sanitaria, estabilidad funcional y evaluaciones periódicas de desempeño. Según explicó, este mecanismo permitiría fortalecer la legitimidad técnica de la conducción y separar la gestión del hospital de los cambios políticos.
Asimismo, señaló que un director designado por concurso podría planificar a mediano y largo plazo y rendir cuentas en función de resultados de gestión, y no de alineamientos partidarios.
Respecto al proceso de implementación, el concejal con mandato cumplido planteó la necesidad de una transición ordenada y con sustento normativo. Entre los pasos mencionados se encuentra el dictado de una ordenanza por parte del Concejo Deliberante que establezca el sistema de concurso, los requisitos profesionales, la duración del mandato, los mecanismos de evaluación y las causales de remoción.
Hasta la realización del concurso, indicó que el hospital podría quedar bajo una conducción técnica transitoria, con funciones acotadas a la normalización administrativa, la organización de los recursos humanos y la preparación del proceso concursal.
Finalmente, sostuvo que el concurso debería ser público y transparente, con la participación de autoridades sanitarias, universidades, colegios profesionales y representación institucional, y que la conducción del hospital cuente con estabilidad más allá de los cambios de gobierno. Según expresó, el objetivo de este planteo es fortalecer la institucionalidad del sistema de salud local y mejorar la calidad del servicio que se brinda a la comunidad.

