Ante lo expresado por Fabián Eberle, Alberto Traboni afirma que no quiso asustar a nadie y que no es un patotero

admnn17
Por admnn17 abril 16, 2013

En la mañana del lunes publicamos expresiones del consejero escolar (Uven) Fabián Eberle refiriéndose a una extraña actitud del ex concejal (FpV) Alberto Traboni, quien estaba fuera del Cajero del Banco mientras su esposa se encontraba realizando un trámite adentro. Abajo volvemos a publicar las expresiones de Fabián por si no leyeron la nota que inicia esta historia.

Alberto contesta aquí, explicando lo que vivió en ese lugar: “Fui al Cajero y la Sra. estaba de espaldas, operando… Mientras esperaba aparecieron dos chicos y los mandé al Cajero del Banco Provincia, porque la mujer seguía ahí y no salía. Luego llegó Marito Berdini y le dije lo mismo, que no sabía si a la mujer se le había trabado la tarjeta o algo porque no salía y ya hacía un rato que está. Reconozco que en vez de golpear la puerta puse la tarjeta como haciendo que iba a entrar, pero la verdad no la conocí, no sabía que era Gabriela de la Cuesta. Si sabía que era ella le hubiera preguntado si le pasó algo, si necesitaba ayuda, porque mi intención fue esa, la de ayudar. Pero reconozco que soy un atropellado y de bruto quizás actué así. A Gabriela le pido mil disculpas si se sintió ofendida o atropellada, pero no fue mi intención molestarla.

La verdad, fui a comprar empanadas y no me alcanzó la plata, por eso fui al Cajero… y estaba apurado porque tenía que ir a Lobos. Mientras ocurría esto, se bajó Fabián Eberle de su camioneta y me dijo que yo tenía por qué mirar lo que estaba haciendo su señora, y seguramente tiene razón, pero yo no tenía mala intención, todos me conocen y saben que si me apoyé en el vidrio y miré fue de atropellado, porque necesitaba entrar rápido. Pero jamás fui patotero con ella, como él dice en la nota del diario. La verdad, para mí esa nota tiene una intención política, porque nombra al intendente y yo le pregunto a cualquiera, ¿qué tiene que ver el intendente con la actitud que yo tuve en el Cajero de un Banco? Lo único que falta es que se tenga que hacer responsable de lo que yo hago. A mí me gustaría que los que se enojan o critican me vean también como estuve el sábado a la noche, ayudando a una familia que no tenía dónde dormir. Yo me mezclo con la gente para saber qué problemas tiene y ahí nadie va a mirar qué hago. Estos son los típicos oligarcas, los piojos resucitados que vinieron de la nada y hoy porque se encuentran bien gracias a este Gobierno, quieren tener razón en todo. Estos reniegan de lo popular, de los humildes, de los pobres, y como yo defiendo todo eso me salen a atacar.

Yo espero que haga la denuncia, porque enseguida iré a hacer mi descarga. Qué va acusarme de violencia de género, si yo no le estaba haciendo nada…

Jamás pensé que se iba a asustar, sólo miré para ver quién estaba en el Cajero, pero nunca quise molestarla. Este pibe tiene intenciones políticas, es un oligarcón… De mí pueden decir que soy un burro, que soy peronista, pero robar jamás… Al contrario, sólo trato de ayudar a la gente, a los humildes, a las abuelas… Siempre he ayudado a gente que necesita, he acompañado a personas mayores a cobrar, porque me tienen confianza, saben quién soy. Este es un oligarca más de los que me quieren atacar. El pibe quería tener protagonismo y me fue a buscar sabiendo que yo iba a saltar.

Acá hay gente que no quiere que yo esté al lado de Santiago Maggiotti, porque la división les beneficia, pero si algún día me separo de mi compañero, lo haré porque estoy convencido, pero no para darles el gusto a los enemigos de afuera.

Nadie puede desconfiar de mí, menos este pibe que de pobre se fue a rico y que aún vive en un barrio peronista. Y si no le gusta el peronismo, que se vaya, porque ya ha hecho plata”.

 

LO ESCRITO POR FABIÁN: “Quiero hacer pública una situación que vivió mi esposa el domingo a la noche (hoy, hace un rato). Mientras estaba realizando trámites en el cajero electrónico de la red LINK del Banco de la Nación Argentina, servicio que se encuentra en nuestro pueblo desde hace años y que permite realizar no sólo extracciones de dinero, sino un gran número de trámites, pensado para ser utilizado fuera del horario bancario, un sujeto, permanecía con la nariz pegada al vidrio, observando lo que ocurría dentro del mismo. Mientras yo observaba lo que acontecía, no salía de mi asombro. Motivo por el cual me acerqué y le pregunté al sujeto por qué observaba tanto lo que hacía mi esposa en el cajero. Luego de escuchar varias explicaciones sin fundamento sale mi señora aterrada y me comenta que casi llama a la policía porque un sujeto intentaba abrir la puerta para entrar y ser asaltada. Lo que luego supuso, era para amedrentarla y que dejara de utilizar el mencionado servicio.

¿Cómo podemos llamar a esta actitud?, ¿patotera?, un sujeto con una urgencia? (no era la entrada al hospital), un hecho de vandalismo?, un sujeto impaciente?, un sujeto prepotente, altanero y soberbio? Me quedo con esto último, sumado al abuso de género, ya que dicho sujeto es una de las personas del círculo cercano al intendente, (dicho públicamente por el mismo), y además se lo ve casi a diario en la Municipalidad, pues parece no tener una ocupación que le demande tiempo. El sujeto?: Alberto Traboni.

Otra muestra de soberbia popular!”

admnn17
Por admnn17 abril 16, 2013